CANNABIS Y LA INCONTINENCIA

Investigación prometedora para el síndrome de vejiga hiperactiva

Paseos en tijera y pasos de tartamudeo: el baile familiar realizado por casi 33 millones de estadounidenses que sufren de vejiga hiperactiva (OAB), también conocida como vejiga espástica y sobreactividad del detrusor. La OAB tiende a afectar a las personas que luchan contra la Esclerosis Múltiple (MS) u otras enfermedades neurodegenerativas. Si bien no es exactamente un dato que se da a medida que envejecemos, la OAB también parece afectar a un número desproporcionado de mujeres y hombres mayores.

 

Actualmente, hay dos tipos de medicamentos disponibles para tratar la OAB: antimuscarínicos y Mirabegron (Myrbetriq). Las dosis de estos poderosos medicamentos deben ser controladas cuidadosamente. Pero incluso cuando se usan adecuadamente, estos medicamentos pueden generar sequedad de boca, estreñimiento, ojos secos o con picazón, visión borrosa, indigestión, infección del tracto urinario, retención urinaria, somnolencia, presión arterial alta y dolores de cabeza. Tomar demasiado accidentalmente puede tener consecuencias más serias, resultando en cambios del ritmo cardíaco, alucinaciones, convulsiones y coma.

Debido a que el control de la vejiga recae principalmente en el sistema nervioso central, no es sorprendente que el cannabis pueda presentar opciones de tratamiento novedosas y efectivas. Sabemos que los receptores de los cannabinoides se expresan profusamente tanto en el sistema nervioso central como en el periférico. Y también sabemos que estos receptores son activados por compuestos endógenos así como por componentes de la planta de cannabis. Gracias a las investigaciones en curso sobre el cannabis y la MS, se han recogido bastantes datos útiles sobre la incontinencia, tanto en estudios preclínicos como en unos pocos pequeños ensayos clínicos.

CÓMO FUNCIONA EL CONTROL DE LA VEJIGA

La vejiga es una estructura bastante simple en cuanto a órganos se refiere. Su principal componente es el músculo liso del detrusor. Para facilitar la micción, el músculo detrusor inferior, situado cerca del fondo de la vejiga y contiguo al esfínter de la uretra que controla el flujo de salida, se contrae. Durante la etapa de llenado, el detrusor permanece relajado y el esfínter cerrado.

El papel del sistema nervioso central en la continencia parece ser bastante sencillo. Los circuitos neuronales del cerebro y la médula espinal permiten el funcionamiento saludable y el control voluntario de la vejiga. Según una investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, "Los mecanismos nerviosos centrales que controlan el LUT [tracto urinario inferior] están organizados en el cerebro y la médula espinal como simples circuitos de conmutación de encendido y apagado que están bajo control voluntario".

Sin embargo, como se informa en la revista Urology, "El daño a las vías inhibidoras centrales o la sensibilización de las terminales aferentes periféricas [fibras nerviosas] en la vejiga pueden desenmascarar los reflejos primitivos de vaciado que desencadenan la sobreactividad de la vejiga".

En resumen, esto significa que después de haber sido entrenados para ir al baño, podemos controlar nuestras vejigas a través de las entradas sensoriales y nuestra intención. Pero con las condiciones de vejiga hiperactiva, la comunicación a través del sistema nervioso entre la vejiga y el cerebro se vuelve un poco loca. Afortunadamente, parece que la ciencia médica está lista para hacer un gran avance al dirigirse a nuestro sistema endocannabinoide.

ENDOCANNABINOIDES Y LA FUNCIÓN DE LA VEJIGA

La vejiga y sus capas circundantes contienen ambos tipos de receptores de cannabinoides - CB1 y CB2. Un informe de 2017 realizado por científicos surcoreanos mostró que la sobreactividad del detrusor puede verse afectada por agonistas (activadores) conocidos de los dos receptores cannabinoides. En el urotelio, donde las células musculares lisas del detrusor se encuentran con las neuronas sensoriales, la actividad del CB1 mostró ser especialmente prometedora como modulador en los casos de OAB.

Una comprensión precisa de las vías de remediación de los cannabinoides de la OAB sigue siendo objeto de debate y de más estudios, pero la evidencia que surge de las investigaciones en curso es que los terapéuticos del cannabis pueden ciertamente desempeñar un papel beneficioso.

Dado que la mayoría de los medicamentos diseñados para tratar la OAB actúan para calmar los nervios, tiene sentido que el cannabis, un ansiolítico (anti ansiedad) botánico, pueda conferir un efecto similar. En un detallado meta-análisis de la literatura científica en 2017, un equipo de científicos europeos revisó miles de artículos en busca de ensayos de calidad en humanos. Encontraron tres, y esos estudios utilizaron ya sea tetrahidrocannabinol (THC) o una combinación de THC y cannabidiol (CBD) para estudiar la eficacia contra la vejiga hiperactiva en pacientes con MS.

THC Y CBD EN ENSAYOS CON HUMANOS

El metanálisis describe dos ensayos controlados aleatorios y un ensayo abierto que incluye 426 pacientes de ambos sexos con MS. Fueron tratados con THC/CBD, administrado por cápsula o por aerosol oromucoso. Los científicos encontraron que los tratamientos con cannabis "disminuyeron de manera relevante los episodios de incontinencia en los tres estudios".

No se informaron efectos secundarios en los ensayos de comprimidos, pero algunos de los que recibieron el aerosol informaron mareos, cefaleas, vómitos, sequedad bucal e infección urinaria. Estos efectos secundarios se consideraron leves en comparación con los tratamientos convencionales. En el metanálisis no se informó si los fármacos administrados eran sintéticos, extractos de plantas naturales o ambos.

La posibilidad de contar con remedios seguros y eficaces derivados del cannabis para la incontinencia (sin efectos secundarios severos) estimula el entusiasmo en la comunidad de la salud holística. Sin embargo, aún está por verse si el CBD aislado o el cáñamo rico en CBD con poco o ningún THC demostrará ser tan efectivo como el CBD combinado con THC para los pacientes con OAB.

 

Linda M. June escribe para la comunidad de salud natural y bienestar. Se la puede encontrar en TheLetterista.com.

 

FUENTES